Realizado por:Pablo Hernández


Tamara: dejando atrás a Misael

Tamara espera su evaluación psiquiátrica para saber si puede operarse o no. El encargado de ésta es el psiquiatra Mario Quijada. Además debe entrevistarse con una psicóloga para determinar si tiene la madurez necesaria para tomar una decisión de esta naturaleza, drástica e imposible de revertir.

Para Clara Mecato, la madre de Tamara, resulta difícil aceptar lo que le sucede a su hijo: "Me va a costar mirarlo de otra manera, pero tendré que aprender. Yo me siento contenta de que él quiera salir adelante, superarse y cambiar su vida. Yo no puedo ayudarlo. Él está luchando solo y lo único que le deseo es suerte y que quede bien no más".

Dos semanas después, Tamara recibe los resultados de las evaluaciones. El doctor Quijada entrega su veredicto: "Desde el punto de vista psiquiátrico y psicológico no hay ningún problema, corresponde la operación porque estamos frente al diagnóstico de transexualismo".

Hace cuatro años que asumió que se siente mujer plenamente y ahora está a un paso de lograr lo que se ha propuesto. "Estoy feliz, porque yo sabía que me iba a ir bien, estoy contenta, pero con el corazón en el cielo", comenta Tamara ilusionada.

El 23 de noviembre de 2003, después de años de espera, finalmente llega el día de la operación. Con mucho nerviosismo y pocas horas de sueño, Tamara decide pasar por Pomaire, su pueblo natal, a saludar a su madre antes de entrar al quirófano.

La cirugía de readecuación sexual se viene desarrollando desde los años 50 en el mundo. Es una intervención que requiere una enorme habilidad por parte del cirujano. Cualquier error puede ocasionar la muerte de los tejidos que se intervienen o dejar al paciente sin sensibilidad en sus nuevos genitales.

Aunque es una operación extremadamente cruda, conoceremos todos sus pasos. Los órganos a intervenir son los siguientes: el pene, que está conformado por los cuerpos cavernosos que al llenarse de sangre producen la erección; la uretra, que permite la salida de la orina; el glande, al que sus terminaciones nerviosas le dan gran sensibilidad; el escroto y los testículos, que producen los espermatozoides.

En la operación se extraen los testículos y los cuerpos cavernosos. Permanece sólo la piel del pene y el glande. Luego el cirujano hace un espacio de unos 15 centímetros de profundidad, donde estará alojada la nueva vagina. Se disponen los tejidos de tal manera que la apariencia de los nuevos genitales es muy similar a los femeninos.

Dos meses después que se sometió a la cirugía de readecuación sexual, Tamara está totalmente recuperada. En primera persona reflexiona sobre lo que significa este paso por el que esperó desde su adolescencia: "No fue tan fácil tampoco. Me dolió un poco la recuperación, sentí dolor, pero nunca me quejé en el hospital. Los dolores me los guardé para mí y si tuviera que hacerlo de nuevo, lo haría encantadísima, a ojos cerrados".

Con la ayuda de un abogado, Tamara debe ahora cambiar su sexo en el Registro Civil. Luego de un examen médico en el que conste que se trata de una mujer, podrá tener su carné de identidad con sexo femenino y con su nombre: Tamara Nicole. Recién entonces podrá enfrentar la vida como siempre lo ha soñado, encontrar un trabajo y dejar a Misael, su antiguo nombre, en el pasado.

[X Cerrar]